CAPÍTULO 3

EL CAMINO DEL SERVICIO DESAPEGADO
¿KARMA O JÑANA?
Arjuna preguntó: si usted dice eso que para adquirir el conocimiento es mejor do que actuar, entonces ¿porqué desea que me ocupe en esta guerra horrible, Ó Krishna? Parece que usted desea confundir mi mente, aparentemente, por palabras en conflicto. Me dice, decisivamente, una cosa para la cual yo posa alcanzar el Supremo. (3.01-02)
Arjuna estaba en lo modo de la ilusión; creía que El Señor Krishna pensaba en una vida contemplativa mejor do una vida de obligaciones normales. Algunos cofúndense con frecuencia que la salvación es posible solamente por una vida dedicada solamente al estudio de las escrituras santas, contemplación, adquisición del conocimiento de sí mismo. El Señor Krishna clarifica esto por la mención de las dos maneras más grandes de la práctica espiritual – dependiendo de la naturaleza individual – en el verso siguiente:
El Señor Krishna dijo: en este mundo, con el tiempo, He declarado una doble camino de disciplina espiritual: el camino del conocimiento de sí mismo para los contemplativos, y el camino del trabajo no-egoísta o desapegado (Seva, Karmayoga) para todos los otros. (3.03)
“Seva” o “Karmayoga”, significa sacrificio, servicio abnegado, trabajo altruista, acción meritosa, para entregarse, de una cierta manera, para los otros. Alguna gente, con frecuencia, se confunde como Arjuna, y piensa eso de tomar una vida dedicada a los estudios de las santas Escrituras, y contemplación, para la adquisición del conocimiento trascendental, quizás sea mejor para el progreso espiritual do que hacer alguna obligación materialmente.
La persona realizada no se considera a sí mismo como la hacedora de cualquier acción, pero solamente un instrumento en las manos del Divino, para Su uso. Esto favorecerá señalando que ambos conocimientos, metafísicos y servicio abnegado, poseen la intención de alcanzar el Supremo. Estas dos maneras no son distintas pero complementares. En la vida, la combinación de estas dos maneras se considera lo más mejor posible. Tome ambos, el servicio abnegado y una disciplina espiritual de adquisición del conocimiento de sí mismo con usted, según lo citado en versos siguientes:
No se alcanza la libertad del cautiverio del karma con la simple abstención del trabajo. Nadie alcanza la perfección meramente abandonando el trabajo, porque nadie puede estar sin acción, mismo por solo un momento. Todo en el universo es dirigido por la acción – realmente no tiene salida – por las fuerzas de la naturaleza (3.04-05).
No es posible, para cualquiera uno, abandonar por lo completo las acciones por el pensamiento, palabras y obras. Por lo tanto, se debe siempre ser activo en servicio al Señor, por los varios medios que si elegir, y nunca estar sin trabajo, porque la mente vacía es la fábrica del diablo. E ejecutar las acciones hasta la muerte, sin el deseo de la mente es mejor que abandonar el trabajo, y conducir la vida como un asceta, mismo después de la realización en Dios, porque un asceta no puede escaparse para lejos de la pulsación de la acción.
Cualquier uno que refrene los sentidos, pero, que piensa mentalmente en los placeres sensoriales se les llama embustero. (3.06).
El crecimiento de uno provén del trabajo abundante, más que de la existencia de este trabajo o la práctica de control de los sentidos, antes de esta persona esté por supuesto lista para esto. Traer la mente bajo control es difícil, y la vida espiritual de torna una burlería sin comando sobre los sentidos. Los deseos pueden convertirse durmientes, y entonces, volverse al tona trayendo problemas, como una persona que duerme y que despierta debido al pasar del tiempo.
Las cuatro metas de la vida humana – hacer las obligaciones, acumular riqueza, gozo material y sensual, alcance de la salvación – habían sido asignados en el tradición védica, para el crecimiento individual natural y sistemático y del progreso de la sociedad. El éxito en la vida espiritual no llega prematuramente vistiendo ropas azafranadas, para mantener un Ashrama o una manera de la vida, sin primero conquistar los seis enemigos: lujuria, cólera, ambición, orgullo, apego y envidia. Se dice que tal embustero (que pelo gozo de los sentidos se los dice controlarlos) hace un gran deservicio para Dio, para la sociedad y para sí mismo, y se priva de la felicidad en el esto y en otro mundo (BP 11.18.40-41). Un monje que finge se considera pecaminoso y un aniquilador de la orden de la vida ascética.

¿POR QUÉ ALGUIEN DEBE SERVIR LOS OTROS?
Aquél que controla los sentidos – por la educación y purificación de la mente y del intelecto – y que ocupa los órganos y sus acciones al servicio abnegado es considerado superior (3.07)
Ejecuta sus obligaciones, porque el trabajo de ellas, de hecho, es mejor que cruzar los brazos. Mismo el mantenimiento de su cuerpo sería imposible sin trabajo (3.08)
Los seres humanos son limitados por el trabajo (Karma) ese que no es llevado a través como servicio abnegado (Seva, Yajña). Por lo tanto, tórnese libre del apego a los frutos del trabajo, haciendo sus obligaciones eficientemente como servicio para Dios, para el bueno de la humanidad (3.09)

AYUDAR AL OTRO EL LAS PRIMERA ORDEN DEL CREADOR
En el comienzo el creador creó los seres humanos junto con el servicio sin egoísmo (servicio generoso o Seva, Yajña o sacrificio) y dicho: “Por el servicio de algunos a los otros usted irá a prosperar, y el servicio sacrificatorio irá satisfacer a todos sus deseos”. (3.10)
Satisface los reguladores celestiales con servicio desapegado, y ellos irán a satisfacerle. De esta manera, uno satisface el otro, y usted irá a alcanzar la meta suprema (3.11).
Un regulador celestial o ángel protector significa uno supernatural, una persona celestial, un ángel, un agente del Dios; las fuerzas cósmicas que controlan, protegen y satisfacen los deseos. Mismo las puertas de los cielos serán cerradas para aquellos que intentaren adentrarse solos. De acuerdo con las viejas escrituras santas la ayuda a los otros es la más meritosa de las acciones que alguien puede hacer. El erudito ve como servicio a sí mismo exactamente el servicio hecho a los otros, mientras que lo ignorante sirve a sí mismo al costo de los otros. Servir unos a los otros es la primera orden del creador, que fue hablado otra vez por El Señor Krishna en el Bhagavad-Gita. Dios nos concedo el don para ayudar a los otros, y al servir a los otros crecemos espiritualmente. Nacemos para servir unos a los otros, para entender, para tomar cuidado de, para amar, para dar, y perdonar unos a los otros. De acuerdo con Munijii, “Donar es vivir”. Donar convierte el mundo uno lugar mejor para toda la humanidad.
Se cree que el servicio egoísta también mina nuestra salud natural y nuestro sistema nervioso. Cuando tomamos medidas para nos movernos por nosotros a pensar sobre los que necesitan unos dos otros y como podremos los servir, la salud se pondrá en el movimiento. Eso es especialmente verdad si nosotros personalmente ayudamos a una persona que nunca quizás lo encentráremos de nuevo en la vida.
Los reguladores celestiales, siendo atendidos y satisfechos por el servicio abnegado, darán a usted todos los objetos deseados. Aquél que goza con los regalos de los reguladores celestiales, sin compartir con los otros, es realmente un ladrón (3.12).
Aquél que no realiza sacrificios, pero agarra todo sin ayudar a los otros, es como un ladrón. Se dice que los seres celestiales san contentados cuando la gente ayuda unos a los otros. La posición es para aumentar a Gracia de Dios, llevar a conceder a todos los deseos. El espíritu de la cooperación – no confrontación o competición – entre los seres humanos, entre las naciones, e entre las organizaciones, es el punto aquí (en este verso) del Señor. Todas las necesidades de la vida son satisfechas por la dedicación y sacrificio a la otra gente. Nos crearon para ser dependientes unos de los otros. El mundo fue llamado una rueda cósmica de las acciones cooperativas para el Swami Chinmaynanda. Cooperación, no competición, es la causa del progreso individual, como beneficio en la sociedad. Nada valle a pena si se desea ser alcanzado sin la cooperación y ayuda de los otros. El mundo será un lugar muy mejor si todos los habitantes cooperaren y si ayudaren unos a los otros. Está motivado de modo egoísta aquel qué obstaculiza la cooperación, mismo por entre las organizaciones espirituales. Aquél que puede decir verdaderamente: “Todas las organizaciones, templos, mezquitas, las iglesias son nuestras “, él es uno verdadero líder y un verdadero santo.
El justo, que come después de compartir con los otros, está libre de todos los pecados, pero el impío, que cocina el alimento solamente para sí mismo (sin primero ofrecer a Dios o distribuir con los otros), en la verdad, come el pecado (3.13).
Los alimentos se deben ser cocinados para El Señor y primero ofrecido para Él con amor, antes y durante la consumición. Los niños deben ser educados para rogar antes de comer. La regla del hogar debe ser: para no comer antes de rogar y de agradecer al Dios. Le promueve el estado divino que ayuda a los otros:
Los seres vivos son sustentados pelos alimentos de los granos; los granos se resultan del sacrificio del trabajo o de la obligación llevada a través de los granjeros y otros trabajadores del campo. La responsabilidad se prescribe en las escrituras santas. Las escrituras santas vienen del Supremo. Así, el Supremo, eso que a todo penetra, o Dios, esta siempre presente en el servicio libre del egoísmo. (3.14-15)
Aquél que no ayuda para mantener el movimiento circular de la creación en movimiento, para la obligación sacrificatorial (Seva), y si regocija en los placeres de los sentidos, tal persona pecaminosa vive en vano. (3.16)
Un grano del trigo será un grano simple a menos que se caía dentro de la tierra y venga morir. Entonces se el morir va a producir muchos granos (Juan 12.24). Santos, árboles, los ríos y la tierra se utilizan para el uso de los otros. De cualquier forma, no hay obligaciones para alguien clarificado, según lo explicado abajo:
Para aquel que si regocija solamente con el Supremo, que está satisfecho con el Supremo, y que está contentado solamente con el Supremo, para tal auto-realizado no hay obligaciones. Para tal persona no hay interés, cualquiera que sea, en que hacer. Una persona auto-realizada no depende de nadie, excepto de Dios, para cualquier cosa. (3.17-18).
Todas las responsabilidades, obligaciones, prohibiciones, las regulaciones y las prescripciones son medios que conducen a la perfección. Por lo tanto, un yogi perfecto – que tiene él conocimiento de sí mismo -, es desapegado, no teniendo nada más para ganar en este mundo, para hacer obligaciones materiales.

LOS LÍDERES DEBEN SERVIR DE EJEMPLO
Ejecuta siempre sus obligaciones eficientemente, y sin cualquier apego egoísta, no teniendo en la vista los resultados, porque por hacer el trabajo sin apegos si alcanza la meta suprema de la vida (3.19).
No hay otras escrituras santas, escribidas antes del Bhagavad-Gita, que contienen la filosofía del Karmayoga tan maravillosamente – la devoción altruista para el bienestar de la humanidad – siendo tan hermosamente exhibida. El Señor Krishna levantó la idea del altruismo como la forma más grande de adoración y práctica espiritual. Por el altruismo, se obtiene la Gracia, y por la Gracia se recibe la fe, y por la fe, la verdad última es revelada. Se siente inmediatamente mejor para ayudar a los otros, y se llega a más un paso cerca de la perfección. El Swami Vivekananda dijo: “el trabajo hecho para los otros despierta el durmiente y sutil poder divino, Kundalini, dentro de nuestro cuerpo”. Un ejemplo del alcance de la auto-realización para la gente que hacen sus trabajos obligatorios se dan a seguir:
El rey Janaka y muchos otros habían alcanzado la perfección de la auto-realización solamente por el servicio sin el egoísmo (Karmayoga). Usted también debe ejecutar sus obligaciones con una visión de dirigirse a las personas, y para el bienestar de la sociedad. (3.20).
Aquellos que hacen el servicio desapegados no son atados por el karma y alcanzan la salvación (VP 1.22.52). Ninguna cosa es lejana de alcanzar a ese uno que tiene a los otros como meta en su mente. Swami Harihar a dicho: “El servicio desapegado para la humanidad es el servicio verdadero para Dios, que es una elevada forma de la adoración”.
Porque no importa o qué una persona noble hace, los otros la siguen. Cualquier estándar normal que lleve, el mundo las acompaña (3.21).
La gente sigue cualquier que sea o que hace una gran personalidad (BP 5.0412). Jesús dijo: “He ha dado un ejemplo para ustedes, entonces que ustedes hagan lo que He a hecho para usted “(Joan, 13.15). Un líder está obligado en la elevada ética, la moral, y en el estándar espiritual, para la población en el general de seguidores. Si un líder fallar en este cuidado, la calidad de la vida, y de la nación denigre, y el progreso de la sociedad se retrasa grandemente. Por lo tanto, los líderes poseen una gran carga debajo de sus hombros. La vida de un líder verdadero es una vida del servicio y del sacrificio. Una persona que tiene mando no tiene que ser como una empresa para llegar a ser rica o famosa.
Ó Arjuna, no tiene nada en los tres mundos – el cielo, la tierra, y las regiones inferiores – que necesita ser hecho por Mí; ni tiene cualquier cosa que Yo tenga o no tenga que conseguir; a pesar de esto Yo me ocupo en la acción. (3.22)
Si no Me ocupase en la acción rigurosamente, Ó Arjuna, la gente iría a seguir de esta manera en todas las vías. Este mundo perecería si Yo no trabajase, e Yo sería causa de la confusión y de la destrucción (3.23-24).

QUÉ DISTINGUE AL ERUDITO DEL IGNORANTE
Lo ignorante trabaja con apego a los frutos de las acciones del trabajo, hecho para si propio, y el erudito trabaja sin apego, para el bienestar del mundo (3.25).
El erudito no se preocupa, pero inspira a los otros para la realización eficiente de todos los trabajos, sin egoísmo y sin apego; la mente del ignorante está apegada a los frutos del trabajo. (véase, también, 3.29) (3.26).
Hacer las obligaciones sin una razón egoísta personal es el estado elevado, que está dado solamente para alguien clarificado. Esto, quizás, esté más allá de la comprensión de las personas comunes.
La marca del genio se reclina en la capacidad de reconocer la oposición de las ideas y paradojas, así como en vivir en el mundo con despego. La mayoría de la gente trabaja arduamente cuando poseen a fuerza moviente, como el desfrute a los frutos del trabajo. Tal gente no tiene que ser desalentada o ser condenada. Deben ser introducidas lentamente en los períodos iniciales del entrenamiento del servicio desapegado. El extremo apego por las propiedades, no él posesión en sí mismo, se convierte en origen de la miseria.
Así como nosotros debemos rogar y adorar con la atención sincera, semejantemente, se debe llevar las obligaciones materiales con completa atención, aunque sabíamos muy bien que el trabajo y sus negocios son transitorios. Se debe vivir solamente pensando en Dios, y no descuidando de las obligaciones en el mundo. Yogananda dijo: “Sea serio en la meditación de una manera similar tale cual en la obtención del dinero. Una vida injusta no tiene que ser vivida”. La importancia del control de los sentidos, y la manera de combatir el ego es entregue bajo:

TODOS LOS TRABAJOS SON TRABALHOS DE LA NATURALEZA
Las fuerzas de la naturaleza hacen el trabajo todo, pero debido a la ilusión una persona ignorante asume a sí misma como la ejecutora (vea también, 5.09; 13.29 y 14.19). (3.27).
Indirectamente, Dios es el ejecutor de todo. La energía, poder y la voluntad del Dios hacen todo. Nadie está libre, mismo se matar a sí mismo. No puede sentir la presencia de Dios pues sintiendo el tiempo todo que “yo soy el ejecutor ” (la causa de la acción). Se si materializa que somos apenas instrumentos e no causadores de las acciones nos quedamos libres. Se crea un cautiverio kármico si nos consideramos nosotros mismos como los ejecutores y los disfrutadores. Un mismo trabajo que es hecho por uno maestre realizado y por una persona común produce diferente resultado. El que es hecho por uno maestre realizado tornase espiritualizado y no produce cautiverio kármico, porque una persona auto-realizada no considera a sí mismo como el ejecutora o el disfrutadora. El trabajo que es hecho por una persona común produce cautiverio kármico.
Aquél que conoce la verdad en las reglas de las fuerzas de la naturaleza, en la recepción del trabajo hecho, uno no se apega al trabajo. Tal persona percibe que esto ocurre por las fuerzas de la naturaleza, adquiridas por lo trabajo de él, por lo uso de sus órganos e instrumentos (3.28).
Los que son engañados por la energía ilusoria (Maya) de la naturaleza, se tornan apegados al trabajo, hecho por las fuerzas de la naturaleza. El erudito no se disturba, como la mente del ignorante cuyo conocimiento es imperfecto. (3.29).
La persona clarificada no intenta disuadir o difamar a una persona ignorante de la realización de las acciones egoístas, hechas para él, engañado por las fuerzas de la naturaleza; porque el hacer el trabajo – y no lo renuncia del trabajo en período inicial – en el final de las cuentas irá conducirlos para entender la verdad de eso que no somos los ejecutores, pero solamente instrumentos divinos. Trabajar con apego, también, tiene un lugar en el desarrollo de la sociedad y en la vida de la persona común. La gente puede trascender fácilmente los deseos egoístas por un trabajo con una noble meta de su opción.
Hace sus obligaciones prescritas; dedica todo al trabajo para Dios en un estado espiritual de la mente, totalmente desproveído del deseo, apego y tristeza mental. (3.30)
Aquellos que practican siempre esta enseñanza Mía – con la fe y libre de críticas – se librarán del cautiverio del Karma. Pero los que encuentran defecto en estas enseñanzas, y que no practican esto, son considerados ignorantes, confusos y embotados. (3.31-32)
Todos los seres siguen su naturaleza. El erudito actúa exactamente de acuerdo con su naturaleza apropiada. Si somos la garantía de nuestra naturaleza, ¿cuál, entonces es el mérito de la dirección de la contención? (3.33)
Mientras que no obtenemos y no suprimimos nuestra naturaleza, no tenemos que nos hacer víctimas, pero especialmente controladote y amos de los sentidos, para la universidad del discernimiento de la vida humana para gradual mejora. La manera más grande del control de los sentidos es el encajamiento de todos nuestros sentidos en el servicio a Dios.

El OBSTÁCULO MÁS GRANDE EN EL CAMINO DE LA PERFECCIÓN
Los apegos y las aversiones para los objetos de los sentidos permanecen adentro en los sentidos. No tiene que estar bajo el control de estos dos, porque son los dos obstáculos más grandes, sin una duda, de alguien en el camino la auto-realización. (3.34).
“Apegos” se puede definir como un deseo fuerte de intentar los placeres sensuales repetidamente. “Aversión”, es una fuerte antipatía para eso que es desagradable. El camino de la paz de la mente, conforto y felicidad, están en la base de todo el esfuerzo humano, incluyendo la adquisición y la propagación del conocimiento. El deseo – como cualquier otra cosa dada por El Señor – no es el problema. Podemos tener deseos con el estado del espíritu adecuado, que nos darán el control por sobre los apegos y aversiones. Si podemos controlar nuestros deseos, la mayoría de las cosas que nosotros poseímos son prescindibles; nada más de que el esencial. Con una actitud correcta podremos conseguir el control en todos nuestros apegos y aversiones. La única cosa necesaria es tener un estado del espíritu que se convierta en más cosas sin necesidad. Los que poseen conocimiento, indiferencia y dedicación, no poseen ningún gusto o repugnancia para ningún objeto mundano, persona, lugar, o trabajo. Gustos personales y las repugnancias disturban la tranquilidad de la mente y son obstáculos en el camino para el progreso espiritual.
Se debe actuar con el sentimiento de la responsabilidad sin ser gobernado por el gusto o el disgusto personal. El servicio sin egoísmo es la única austeridad y penitencia en esta actual era, para cuál puede alcanzar a Dios mientras que se vive y trabaje en la sociedad moderna, sin la necesidad a ir para las montañas y a los bosques.
Se benefician todos si el trabajo es hecho para El Señor, de una manera similar como todas las partes de un árbol reciben el agua cuando es colocada en las raíces, en el lugar en donde vive. Apegos y las aversiones se destruyen en una persona noble, en el principio del conocimiento de sí mismo y despego. Los amores y los desafectos personales (los gustos y las repugnancias) son los dos obstáculos más grandes de lo camino de la perfección. Aquél que ha conquistado los apegos y las aversiones, se convierte en una persona libre, y alcanza la salvación, por hacer sus obligaciones naturales, como abajo:
El trabajo natural, aunque inferior, es mejor que el trabajo no natural superior. Mismo la muerte en la realización de la obligación (natural) es beneficiosa. El trabajo no natural produce la elevada tensión (vea 8.47). (3.35).
Aquél que realiza su obligación según lo ordenado por la naturaleza (propia) se librera de las amarras del Karma y lentamente se levanta del plan mundano (BP 7.11.32). Aquél que asume una responsabilidad de un trabajo que no se prescribe para elle, ciertamente, es una invitación para el fracaso. Uno se debe dedicar a las tendencias naturales, según su propia naturaleza. No hay ocupación perfecta. Cada ocupación en este mundo tiene una cierta imperfección. Debemos mantenernos independientes de la preocupación por sobre las imperfecciones en la vida. Se debe estudiar a la naturaleza personal cuidadosamente para determinar ocupación apropiada. El trabajo del acuerdo a la naturaleza apropiada no produce tensión y se hace creativo. El caminar arduo, voluntariamente, hecho contra las tendencias naturales de cada está no solamente es estresante, pero, también, menos productivo, y que no provee a la ocasión y tiempo libre para el crecimiento y desarrollo espiritual. Por otra parte, si alguien sigue el camino de la facilidad o lo camino ficticio, no será capaz ganar el suficiente para satisfacer las necesidades básicas (familia) de la vida. Por lo tanto, lleve una vida simple, limitando o innecesario, y desarrolla uno “hobby” por el servicio desapegado, para balancear el material y el espiritual necesario en la vida.

LUJURIA, El ORIGEN DEL PECADO
Arjuna dicho: ¿Ó Krishna, qué impulsa a alguien para cometer pecados o acciones egoístas, mismo contra su voluntad, siendo forzado y de nuevo deseándolos? (3.36)
El Señor Krishna dijo: es la lujuria, nata dentro de la pasión, que se transforma en la cólera cuando insatisfecha. La lujuria es insaciable, y es un gran demonio. Conozca ella como enemiga. (3.37).
El modo de la pasión es la ausencia del plomo del balance mental llevado por la actividad vigorosa para alcanzar los frutos del deseo. Lujuria, el deseo pasional y egoísta para con todo el placer sensual y material, es el producto de lo modo de la pasión. Lujuria se convierte en cólera cuando no satisfecha. Cuando el alcanzar de los frutos se obstaculiza o se interrumpe, el deseo intenso para su realización es transformado en feroz cólera. Por lo tanto, El Señor nos dicho que lujuria y cólera son dos poderosos enemigos que pueden conducir alguien a cometer pecados y a quitarlos de lo camino de la auto-realización, la meta suprema del la vida humana. Actualmente, los deseos materiales obligan a una persona que se ocupe en actividades pecaminosas. Controle su querer, porque sea lo que usted desear exigirá de usted. El Señor Buddha dijo: “El deseo egoísta es la raíz de todos los males y miserias”.
Como el fuego es ocultado por el humo, un espejo es ocultado por el polvo, y como embrión es ocultado por la matriz, de forma similar, el conocimiento de sí mismo es ocultado por los diversos pasos de la insaciable lujuria, la enemiga perpetua del erudito. (3.38-39).
La lujuria y el conocimiento de sí mismo son enemigos perpetuos. La lujuria se puede destruir solamente por el conocimiento de sí mismo. Donde reside la lujuria, e como alguien debe controlar los sentidos para subyugarla, se da abajo:
Los sentidos, la mente y la inteligencia, se dice que son los lugares de la lujuria. La lujuria engaña a una persona controlándole los sentidos, la mente, la inteligencia, y ocultando el conocimiento de sí mismo. (3.40)
Por lo tanto, para el control de los sentidos, primero matéese a todos los deseos materiales maldosos (o lujuria), que destruye el conocimiento de sí mismo y la auto-realización. (3.41)
El poderoso enemigo, la lujuria, esclaviza la inteligencia por usar la mente como su amigo, y los sentidos y los objetos de los sentidos como sus soldados. Estos soldados guardan el alma individual engañada, y eclipsa la Verdad Absoluta, como una parte de lo drama de la vida. El éxito o lo fracaso en nuestra función, en la acción, depende de cómo tomamos cuidado de nuestras funciones y individuales y alcanzamos nuestra destinación.
Todos los deseos no pueden – y no necesitan -, ser eliminados, pero los deseos egoístas, y las razones personales egoístas, necesitan ser eliminados para el progreso espiritual. Todas nuestras acciones – por los pensamientos, palabras y obras – incluyendo los deseos, deben ser ordenados para glorificar a Dios, y para el bueno de la humanidad. Las escrituras santas dicen: “El mortal cuando se libera del cautiverio de los deseos egoístas tornase inmortal, y alcanza la liberación, mismo en esta vida. (KaU 6.14, BrU 4.04.07).

CÓMO CONTROLAR LA LUJURIA
Los sentidos son superiores al cuerpo; la mente es superior a los sentidos; la inteligencia es superior a la mente, y el Ser es superior al intelecto. (3.42)
Así, sabiendo del Ser como lo más alto, y controlando la mente por la inteligencia, que es purificada al lado de la práctica espiritual, este enemigo poderoso – la lujuria – debe ser matada, Ó Arjuna, con la espada del conocimiento del Verdadero Ser. (3.43)
Lo descontrol de los deseos materiales irá ruinar la bonita jornada espiritual de la vida. Las escrituras fornecen los caminos y los medios para separar los deseos nacidos en la mente, bajo control apropiado. El cuerpo se puede comparar con uno coche debajo de el cual, la alma individual – como pasajero, propietario y disfrutador – es conducida en la dirección a la vivienda Suprema del Señor. La responsabilidad y el conocimiento de sí mismo son las dos ruedas del coche, y, la dedicación, su eje. El servicio sin egoísmo es la calle; las calidades divinas son las señales. Las escrituras santas son las luces de orientación que disipan la turbiedad y la ignorancia. Los cinco sentidos son los caballos de este coche. Los objetos de los sentidos son el gramo verde en el borde del camino; los apegos y la aversión son los obstáculos; y la lujuria, la cólera y la ambición son los asaltadores. Los amigos y los parientes son viajeros de viaje a quién nosotros, temporalmente, encontramos durante el viaje. La inteligencia es el conductor de esto coche. Si la inteligencia, el cochero del coche, no se llega a ser puro y fuerte por el conocimiento de sí mismo y no desea al poder, entonces, deseos sensual fuertes y de placeres materiales – o los sentidos – irán a controlar la mente (vea, 2.67) en el lugar de inteligencia controlarla. La mente y los sentidos irán atacar y tomar el control de la inteligencia, el flaco cochero, y conducirá el pasajero para fuera de la meta de la salvación.
Si la inteligencia es bien entrenada y purificada por el fuego del auto-conocimiento y discernimiento, ella estará apta para controlar los caballos de los sentidos, a través de la ayuda de la práctica espiritual y de lo despego, las dos riendas de la mente, y el azote del comportamiento moral y de las practicas espirituales. El cochero debe mantener las riendas toda la hora bajo su control; de otra manera, los caballos de los sentidos irán conducirlo para dentro del foso de la trasmigración (reencarnación). Un único momento del desatención conduce la caída de lo camino. Finalmente, se debe cruzar el camino de la ilusión (maya) y, por la puente de la meditación, y do repetir silencioso de los Nombres del Señor, por la Maha Mantra, tranquilícese las ondas de la mente, alcanzando la costa del éxtasis. Aquellos que no pueden controlar a los sentidos no estarán aptos para alcanzar la auto-realización, la meta del nacimiento humano.
No se debe dañar a si mismo por medio de los engaños temporales de lis placeres de los sentidos. Aquél que controla los sentidos puede controlar el mundo todo, y alcanzar el éxito en todos los esfuerzos. La pasión no se puede eliminar totalmente, pero es sojuzgada por el conocimiento de sí mismo. La inteligencia se convierte impurificada durante los años de la juventud, así como el agua clara de un río tornase opaca durante la estación de la lluvia. Guarda la buena compañía, y pone una meta levantada en la vida, previniendo la mente y la inteligencia de ser atentadas por las distracciones de los placeres sensuales.